FERNANDO EL GIGANTE
A cada uno de los Cinco nos toca ser —obviamente— el más o el menos "algo" entre nosotros. De la misma manera en que Ramón es el más alto, seguido muy de cerca por René, a Fernando le tocó ser el de menos estatura física, mientras que el segundo lugar en esa categoría se lo quité a Tony por un pelo. (Aunque eso del pelo sea un decir). Ese "título" de Fernando le valió que, en parte por cariño, y también por la arraigada costumbre profesional de evitar los nombres, a veces, entre nosotros, le llamáramos "el pequeño".
Lo anterior podría parecer inmaterial, y hasta algo frívolo, pero en estos días de alegría y ansiedad, cuando lo separan apenas unas horas de su libertad (y ojalá también de su regreso) mientras recuerdo tantas muestras de grandeza que ha dado nuestro hermano, he reparado en la ironía que encierra el llamar "pequeño" a ese gigante.