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miércoles, 17 de julio de 2013

Siete tesis sobre la prensa cubana

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1. La prensa y el socialismo. ¿Alguien sabe cómo se construye el socialismo? Y por extensión, ¿sobre qué pilares debiera erigirse laprensa socialista? Lo mejor que tiene formularnos esas preguntas hoy es que, por lo menos, ya sabemos que no hay respuestas únicas y cerradas. El llamado socialismo real pretendió levantarse sobre “leyes objetivas”, normas aparentemente inviolables y manuales que presumían de preverlo todo.

Al socialismo en el siglo XXI, en cambio, no le ha quedado más remedio que establecerse sobre la falta de certezas y proponerse, en consecuencia, construirlas colectivamente. La prensa socialista tiene el desafío de arropar con ideas la nueva época, interpretar creativamente el discurso político, alimentarlo con argumentos, demostraciones, ejemplos concretos y un permanente debate público.

miércoles, 10 de julio de 2013

Periodismo cubano: reclamos frente al espejo

A pocos días de las sesiones finales del IX Congreso de la UPEC, jóvenes reporteros comparten con Cubahora sus criterios sobre cómo configurar un modelo de prensa más atractivo, crítico y creíble...

Yoelvis Lázaro Moreno Fernández

¿Qué periodismo construimos, a qué periodismo aspiramos? ¿Estamos satisfechos con el reflejo de nuestra realidad en los semanarios, diarios, noticieros radiales y televisivos y las páginas Web informativas? ¿Resultan enjundiosos los enfoques interpretativos en nuestros medios? ¿Se puede hablar hoy de una crítica “complaciente” o por encargo, y de otra más apegada a la iniciativa profesional? ¿Es suficiente lo que cuestionamos? ¿De qué depende eso? ¿Qué mecanismos, factores externos o internos y rutinas del oficio siguen regulando el ejercicio; cuáles emergen nuevos?

lunes, 10 de junio de 2013

Los que hacemos periodismo debemos ponernos en la fila de los que sufren la historia

DISCURSO DEL PREMIO MUNDIAL DE PRENSA, GINEBRA 2013
Buenas noches, señoras y señores representantes ante la Organización de Naciones Unidas.
Buenas noches amigas y amigos a esta parte del mundo civilizado.
Para mi pequeña Abril.
Vengo del país más violento del mundo, en donde el costo de una bala, vale menos que el costo del diario donde será publicada la foto de la víctima.
Para llegar a Suiza simplemente he tenido que cruzar el océano entero, ponerme una almohada en la cabeza, leer una novela de Thomas Mann, saber y aceptar con la paciencia de San Francisco de Asís, que las casi 15 horas pasarán inexorablemente por la aguja del reloj, y listo, llego al aeropuerto de Suiza, pero para llegar aquí son muchos caminos los que he recorrido, son tantas y tantas las veredas que he elegido por mi propia cuenta, a riesgo de caer en el abismo, y no han sido menos las encrucijadas morales en las que se tuvo que forjar mi conciencia social, a pulso de decisiones impostergables y de renuncias no poco dolorosas.

sábado, 8 de junio de 2013

El periodismo en Cuba. La Neocolonia

La prensa cubana de antes de 1959 tenía diferentes espacios especializados que no siempre disponían del personal periodístico más calificado. De tres de ellos trataremos en este capítulo: las crónicas roja, social y deportiva. Casi todos los periódicos de la época, y también los noticiarios de radio, tenían espacios dedicados a esos temas, principalmente porque producían buenos dividendos financieros o porque propiciaban aumentos de circulación en el periódico que, en definitiva, significaban aumentos de la publicidad y mayores ingresos.
A las páginas de sucesos pasionales, suicidios, asesinatos, riñas, choques de trenes, camiones y automóviles se les identificaba como las policiales o las de la crónica roja, por la sangre que chorreaba de ellas. Cualquier hecho sangriento y de dolor humano en todas sus formas, narrados e ilustrados muchas veces con sadismo, ocupaba un lugar destacado en la mayoría de los periódicos del capitalismo.
En cada periódico había una planta de radio que tenía sintonizada permanentemente la radio interna de la Policía Nacional, a través de la cual se cursaban los mensajes e instrucciones para que los patrulleros se moviesen hacia los lugares donde ocurría cualquier hecho. Un redactor siempre estaba de guardia ante el aparato receptor, y apenas escuchaba algo que pudiese ser de interés movía a un reportero y a un fotógrafo que, muchas veces, llegaban antes o simultáneamente que la policía. Las emisoras de radio también hacían igual, excepto que no tenían necesidad de mover a fotógrafos.