Mostrando entradas con la etiqueta Prensa Cubana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prensa Cubana. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de agosto de 2016

Democracia, medios de comunicación y realidades

Por: Darío Machado Rodríguez
La necesidad imperiosa de defender la soberanía y la independencia de la nación como condición sine qua non para construir, ampliar y profundizar nuestra democracia, desde nuestras raíces y según nuestros principios y tradiciones, requirió de la sociedad cubana en revolución la posposición de deseos, objetivos, propósitos y planes individuales y grupales, en aras de garantizar la posibilidad de construir una vida propia en todos los sentidos, en lo económico, lo social, lo político, lo cultural, un modo de vida propio, un modelo de democracia real y sostenible cubana, no digitada desde afuera, sino pensada y realizada desde y con el pueblo trabajador.

domingo, 21 de agosto de 2016

Democracia, medios de comunicación y realidades

Por: Darío Machado Rodríguez
La necesidad imperiosa de defender la soberanía y la independencia de la nación como condición sine qua non para construir, ampliar y profundizar nuestra democracia, desde nuestras raíces y según nuestros principios y tradiciones, requirió de la sociedad cubana en revolución la posposición de deseos, objetivos, propósitos y planes individuales y grupales, en aras de garantizar la posibilidad de construir una vida propia en todos los sentidos, en lo económico, lo social, lo político, lo cultural, un modo de vida propio, un modelo de democracia real y sostenible cubana, no digitada desde afuera, sino pensada y realizada desde y con el pueblo trabajador.

miércoles, 10 de julio de 2013

Periodismo cubano: reclamos frente al espejo

A pocos días de las sesiones finales del IX Congreso de la UPEC, jóvenes reporteros comparten con Cubahora sus criterios sobre cómo configurar un modelo de prensa más atractivo, crítico y creíble...

Yoelvis Lázaro Moreno Fernández

¿Qué periodismo construimos, a qué periodismo aspiramos? ¿Estamos satisfechos con el reflejo de nuestra realidad en los semanarios, diarios, noticieros radiales y televisivos y las páginas Web informativas? ¿Resultan enjundiosos los enfoques interpretativos en nuestros medios? ¿Se puede hablar hoy de una crítica “complaciente” o por encargo, y de otra más apegada a la iniciativa profesional? ¿Es suficiente lo que cuestionamos? ¿De qué depende eso? ¿Qué mecanismos, factores externos o internos y rutinas del oficio siguen regulando el ejercicio; cuáles emergen nuevos?

sábado, 8 de junio de 2013

El periodismo en Cuba. La Neocolonia

La prensa cubana de antes de 1959 tenía diferentes espacios especializados que no siempre disponían del personal periodístico más calificado. De tres de ellos trataremos en este capítulo: las crónicas roja, social y deportiva. Casi todos los periódicos de la época, y también los noticiarios de radio, tenían espacios dedicados a esos temas, principalmente porque producían buenos dividendos financieros o porque propiciaban aumentos de circulación en el periódico que, en definitiva, significaban aumentos de la publicidad y mayores ingresos.
A las páginas de sucesos pasionales, suicidios, asesinatos, riñas, choques de trenes, camiones y automóviles se les identificaba como las policiales o las de la crónica roja, por la sangre que chorreaba de ellas. Cualquier hecho sangriento y de dolor humano en todas sus formas, narrados e ilustrados muchas veces con sadismo, ocupaba un lugar destacado en la mayoría de los periódicos del capitalismo.
En cada periódico había una planta de radio que tenía sintonizada permanentemente la radio interna de la Policía Nacional, a través de la cual se cursaban los mensajes e instrucciones para que los patrulleros se moviesen hacia los lugares donde ocurría cualquier hecho. Un redactor siempre estaba de guardia ante el aparato receptor, y apenas escuchaba algo que pudiese ser de interés movía a un reportero y a un fotógrafo que, muchas veces, llegaban antes o simultáneamente que la policía. Las emisoras de radio también hacían igual, excepto que no tenían necesidad de mover a fotógrafos.