Rodrigo Avilés tiene 28 años y está en coma. Foto: UNE
Su rostro cuelga en un afiche gigante en la fachada de la Universidad de Chile, ícono de la educación de ese país. Y por él, decenas de miles de personas salieron el jueves a las calles de las principales ciudades chilenas a marchar.
Pero Rodrigo Avilés no lo sabe. No tiene idea, ni conciencia de lo que ha movilizado. Desde que se golpeó la cabeza contra el suelo el 21 de mayo pasado está en coma.