
Patrice Lumumba
Por Antonio Paneque Brizuela *
El amor de Ronald Lumumba Okito por su padre, el líder congoleño Patricio Lumumba, asesinado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en 1961, emula con su defensa, como hijo verdaderamente fiel, de las ideas independentistas, anticoloniales y unificadoras por las que murió el prócer.
Sin pose de teórico ni huellas de mimos paternos, el actual arquitecto y abogado (1958), quien visitó Cuba en enero, habló conPrensa Latina con la humildad y el desenfado del que sabe cuanto dice y no presume de ello. La unidad entre pueblos, la cooperación Sur-Sur, la integración, el trabajo emancipador del Movimiento de los Países No Alineados y el equivalente más actual de esos fueros, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), están entre sus temas afines.
El menor de los cuatro vástagos del primer Primer Ministro de la actual República Democrática del Congo (RDC) tras su independencia en 1960, parece haber sintetizado en esos y otros fines humanistas el pensamiento panafricanista paterno y su universalidad progresista. Desde esa óptica reconoce junto al legado de Lumumba el de otros grandes defensores de África, entre ellos Gamal Abdel Nasser y Kwame Nkrumah, quienes también buscaron el acercamiento entre países y regiones del tercer mundo.