
Por Gustavo Espinoza M. (*)
Cuando EL 17 de mayo de 1929 se constituyó, por iniciativa de José Carlos Mariátegui, la Confederación General de Trabajadores del Perú, se marcó una etapa nueva en el movimiento obrero peruano y se dio comienzo a un proceso muy rico en experiencias de clase, que debemos tomar en cuenta.
Ese periodo, no fue el primero en las luchas de los trabajadores peruanos. Con toda propiedad, debe señalarse que antes, se registró la formación de las primeras organizaciones sindicales y luego la histórica Jornada por las 8 horas, cuyo centenario celebramos recientemente. En esta etapa germinal, el papel principal estuvo a cargo de dirigentes anarco sindicalistas, como Fonkén, Barba, Gutarra y Lévano. Ellos aportaron una alta dosis de combatividad, pero no tuvieron capacidad de resistencia. Pronto fueron puestos fuera de combate, por la dictadura del Oncenio; y por sus propios errores, que les impidieron percibir la esencia de clase de su movimiento.