
Por General (r) Fabian Escalante
Kennedy fue asesinado mediante un complot, en el cual estuvieron involucrados elementos claves del Estado y el Poder real en Estados Unidos, que además, pretendía inculpar a Cuba del crimen y cuyos ejecutores fueron aquellos que tenían las motivaciones, los medios y el elemento humano entrenado para ello.
La tesis del asesino solitario, en este caso Lee Harvey Oswald (LHO), se ha derrumbado con el pasar de los años. Un operativo destinado a ejecutar a un Presidente, tuvo que contar al menos con una decena de hombres bien entrenados y un apoyo logístico especializado. Además, tuvo que existir complicidad dentro del servicio secreto, a cargo de su custodia; de las autoridades locales y nacionales y de los diferentes aparatos policiales que allí actuaban, me refiero en primer término al FBI y a la policía de la ciudad de Dallas.